
Si existe algún indicio de que la vida se vive mejor poco a poco, es que entre todas las ocupaciones, las prisas por cumplir con las tareas y apresurarse en completar los objetivos, hay una carrera que nadie quiere terminar en primer lugar: la carrera de la misma vida.
Nuestra cultura tiene una sutil obsesión por las carreras - no tan solo competir por el bien del deporte o la simple y sana competencia, sino las carreras a través de muchos aspectos de nuestras vidas, con el fin de cumplir con un sentido de productividad.
Al conquistar extensas listas de tareas pendientes tenemos la esperanza de que vamos a sentirnos realizados.
Sin embargo, la "productividad" es un falso consuelo.
Cuando uno se acuerda de volver a sus días de colegio, recuerda haber visto compañeros de clase que eran tan obsesivos con el cumplimiento y la idea de que tenían que estar constantemente trabajando,y a las carreras, luchado e incluso sufriendo porque se pasaban tanto tiempo como lo que era humanamente posible dentro de los límites de la biblioteca del campus.
No es que no tuvieramos trabajo que hacer o la necesidad de cumplir con tareas (lo hicieron).Sin embargo lo que me di cuenta es que era casi una obsesión-compulsión de vivir simplemente - como si inconscientemente reforzaran la sensación de que estaban siendo "productivos", y obligandose a una idea ampliamente compartida por nuestra cultura, que nos decía, "si no se trabaja constantemente, uno se está quedando atrás. "
¿Eres asi tú también?
Fuera de un ambiente universitario, como adultos todavía en gran parte nos obsesionamos en cumplir con la idea de vivir en un estado constante de trabajo incesante porque ello es simplemente bueno.
Esta sutil obsesión, es un meme subconsciente,es muy sutil culturalmente porque todos lo entienden asi como miembros de nuestra sociedad.
Y así pasamos una parte importante de nuestras vidas sin descanso a las carreras con una meta imaginaria con el pretexto de la "productividad" - sólo para darnos cuenta de que nunca veriamos la línea de meta.
En poco tiempo, nos olvidamos que la vida misma se trata de experimentar durante el viaje - no competir hasta el final.
Y teniendo en cuenta que tambien tomamos tantas medidas para prolongar la duración de nuestras vidas y mejorar la calidad de las mismas, ¿no sería lógico que debieramos reducir la velocidad de cada día, y escapar de este sentido de mentalidad de "correr" ?
Comienza lento
Yo también soy tan víctima de la mentalidad de a toda "velocidad y a las prisas" como cualquier otra persona. Pero lo que he descubierto es que el ritmo y la calidad de mis días son en gran medida dictados por la manera de empezar mi día cada mañana.
Cuando me despierto, parte de mí está obsesivamente obligada a "bucear" en mi trabajo y en todas mis listas de tareas pendientes. Lo que he descubierto recientemente por las mañanas con mi mentalidad de a la "carrera" es que incluso se ha transformado en una forma de ansiedad física, falta de aliento y nerviosismo.
Sin embargo, cada mañana me esfuerzo en sofocar los sentimientos con una partida lenta.
Voy y salgo a correr o me sumerjo en la naturaleza.
Voy y hago una hora de yoga lento.
Voy y practico la respiración consciente durante el cumplimiento de un corto periodo de tai chi o una rutina de qigong.
Voy y leo un capítulo o dos de un buen libro.
Al iniciar calmado es mejor no pensar en todo lo que tengas que hacer sino en comenzar el dia con un sentido de paz interior, paciencia y compromiso.
Y no me malinterpreten: al comenzar lento se puede sentir como una aventura angustiosa por algunas mañanas.
Ya que nos hemos autoimpuesto demandas al trabajar constantemente, nos esforzamos con una carrera y sentimos como una adicción abrumadora - y todo lo que queremos hacer es acabar con los demonios subconscientes en nuestras cabezas que nos dicen que la lentitud, la tranquilidad, y "ser" simples es estar equivocados.
Sin embargo, cada mañana que elijo un "arranque lento",me sucede algo asombroso.
Estoy más tranquilo, relajado y equilibrado durante todo el día. Cada momento se siente como un regalo, y no solamente una "oportunidad" para lograr metas y cumplir con las tareas - como si tuviera la arena de un reloj que tiene que ser consumida por las "prisas".
Cuando comienzo lento, soy naturalmente más productivo - y uno se siente más realizado al final del día.
¿Cómo comenzar poco a poco?
He aquí cómo puedes comenzar para comenzar tu día de poco a poco:
Escribe una lista de cinco actividades, pasatiempos, o prácticas.
Elije actividades que sean positivas, constructivas y / o saludables.
Prueba una cada mañana entre semana de la próxima semana.
Levantate más temprano o vete a la cama más temprano para asegurarte asi mejor que tendras un montón de tiempo y energía para vivir el momento.
Centrate en la paciencia, el ritmo y la calma cuando "arranques lento" cada mañana.
A partir de dar pasos lentos cada día de acuerdo con un balance interno: tendras una paz significativa que resuena en tú esencia humana, y niega la adicción obsesiva a las carreras.
La vida misma no es una carrera. Nadie gana por terminar en primer lugar. Todos nos esforzamos por vivir tanto tiempo como nos sea posible.
Y cuando hacemos el esfuerzo de "arrancar lento" cada mañana, nos acordamos de dedicarnos a disfrutar durante el camino de la vida misma - y no la carrera para llegar para llegar mas pronto a su fin.
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